La mecedora donde él se sentaba se encuentra vacía.
Ella sumida en la soledad y las tinieblas,conservaba su cojín bordado de flores todo y todo estaba como él lo dejó.
Conservaba , a pesar de los años la belleza de la vejez.
Avanzaba el Otoño.
Era una estación melancólica con penumbras oscuras y sombras de color violeta donde ella se refugiaba.
El gato solía venir a mi casa,alguna que otra vez.
Siempre la ví acompañada de el gato.
La Noche tenía las manos empapadas de lluvia.
Tocaron a la Aldaba de mi puerta.
Salí.
Ella me preguntó-.¿Ha visto Vd. a mi gato?....Se ha ido y estoy muy preocupada.
La acompañé a bajar las escaleras que llegan a mi jardín.
El gato solía dormir en mi jardín.
Pero su gato no estaba.
Me dió las gracias y se fue para buscarlo.
¡OJALÁ LO ENCUENTRE¡.¡PORQUE ES LO ÚNICO QUE TENGO¡.
RAFAEL CARMONA JIMENEZ.
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